La noche está pálida,
el cielo despejado;
con la humedad del suelo,
alberga la nostalgia de algo.
Esa melancolía llegó por el aire,
y queda una sinrazón volando;
la mente recuerda, ¿qué recuerda?
esas soledades y sus instantes.
El reloj tictaquea sus segundos vacíos,
los minutos se alargan eternos
y la noche se hace infinita;
su quietud no aquieta,
y su oscuridad no abruma, pero hay bruma.
El pensar se nubla
en la misma nada existente,
y esa inquietud sigue allí,
buscando en esa postura nostálgica.
Remembranzas abstractas,
pero nítidas, de algún ayer.
(©️Margarita Schaerer (4/8/2026) 23:26 hs.
Asunción - Paraguay

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